CAPÍTULO TUPIZA - Carnaval Chicheño 2 PÁGINA

Si la página no se abre correctamente (fotos incompletas) apriete tecla F5 (actualizar)
Haga clic en las fotos para bajarlas con alta resolución


Download 1920x1200 Pixel

Plaza Independencia

▪ EL TREN CARNAVALERO

  Narración por Luis Aramayo Quintela, Comunidades Nativas del Sud, Tupiza 2001

Los primeros meses de cada año son los mejores para disfrutar de la abundante vegetación en Tupiza, por eso los paisanos que por azares de la vida se encuentran lejos del terruño que les vio nacer, anhelan regresar de alguna manera al solar nativo, muy especialmente para los carnavales.

“Acción Nacional Chicheña”, a través de su directorio encabezado por el Dr. Oscar Vargas del Carpio, en épocas pasadas consiguió en varias oportunidades la autorización de la Dirección General de Ferrocarriles para que corra un tren expreso llamado "TREN CARNAVALERO" que partía de la estación central de La Paz a Tupiza y viceversa tomando en cuenta el flujo de pasajeros.



Download 1920x1200 Pixel

La comparsa Flor de Granadita - Peña Amarilla

"El tren carnavalero" salía generalmente el viernes a las 18:00 horas con numerosas familias tupiceñas a las que se sumaban otras en Oruro, Uyuni y Atocha. En el mismo tren viajaban los músicos de las bandas y orquestas contratadas para amenizar las fiestas del Dios Momo.



Download 1920x1200 Pixel

Cajas y anatas – la típica banda carnavalesca chicheña

El referido tren adornado con banderitas de papel de seda, dibujos de caretas, globos, girasoles y plantas de maíz llegaba ufano y pujante a mediodía del sábado. En esos instantes y al escuchar los pitazos de la locomotora se producía una inusitada algarabía en los andenes del ferrocarril. Las bandas y orquestas sonaban a competencia, se escuchaban dianas y música carnavalera.
Mientras tanto los visitantes medio chispeaditos se estrechaban la mano y se acariciaban con besos y abrazos entre amigos y familiares.



Download 1920x1200 Pixel

La tarka que aquí en Tupiza se llama anata llegó a la zona a mediados del siglo pasado no más. Igual que el tamal, también esta flauta tradicional ganó el corazón de los tupiceños en tal grado que le erigieron un monumento en la Plaza Independencia. Su canto bronco y salvaje se volvió símbolo acústico del Carnaval Chicheño.

El sábado de carnaval se notaba agitado movimiento, como actualmente ocurre, después de mediodía las bandas de música recorrían las calles de la ciudad con algunos fanáticos bailarines, inquietando a la juventud para que se incorporen. Visitaban a los cabecillas y padrinos de las comparsas, que al llegar a sus viviendas les condescendían con sendos vasos de cerveza, chicha y otras bebidas, congratulándoles además con mixturas, serpentinas y harina blanca o talco que les echaban.



Download 1920x1200 Pixel

Por la noche en los distintos locales se iniciaba el carnaval con el tradicional "baile de máscaras". Las orquestas se dejaban escuchar en los locales del entonces cine Tupiza, Sede Social Ferroviaria, Teatro Suipacha, Boite Tropical y Club Unión con excelentes orquestas, entre los cuales se distinguían de los Hnos. Barrientos, del famoso "Cantarito" Velásquez y la actuación del eximio animador y trompetista "Negro Daniel", que interpretaban los famosos taquiraris dejado por las Kantutas en su paso triunfal: Cunumicita, Flor Benianita, Tu Lunarcito, Supay Yokalla, La Tarasca etc., intercalado por tangos, boleros, vals y sambas brasileñas.



Download 1920x1200 Pixel

El domingo de carnaval a partir de horas 14:00 adelante sin discriminaciones de sexo, edad ni raza irrumpían la Plaza Independencia y la calle Chorolque para esperar el corso organizado por la comuna.
La banda del pueblo rompía el carnaval ingresando a la plaza principal con una tronadera de cohetillos y música alegre, mientras un bailarín envalentonado portaba una bandera hecha con vistosos colores y dibujos jocosos, haciendo ondear con sus movimientos, seguido por un sinnúmero de parejas a quienes les arrojaban globos cargados de agua.



Download 1920x1200 Pixel

Guardianes de la llave de la felicidad – los niños

Seguidamente aparecía la Murga de los Triperos que era esperada con impaciencia. Quizás por verlo al popular Walter Quiroga que fue el hombre más ocurrente de aquellos tiempos que hacia reír a mandíbula batiente, ora de "Bebé" con su biberón tamaño familiar revoloteando en su cochecillo, ora de "Rey de la Cerveza", idéntico a la efigie de la etiqueta de la botella de cerveza, ora de "Sancho Panza" acompañado de "Don Quijote de la Mancha", debidamente caracterizados y montados en sus mulos, ora de "Gualipolera" imitando a las colegialas, ora en fin de acuerdo con su ingenio. No menos chistosos fueron los demás elementos de la Murga.



Download 1920x1200 Pixel

Proseguían la entrada las hermosas carrozas con sus respectivas reinas seguido por sus comparsas impecablemente disfrazadas. Haciendo memoria recordamos a los Picaflores, Corazones Alegres, Balalaykas, Tal Para Cual, Juventud Manda, los Quebradeños, los Linyeras, Senda Florida etc. También se lucían algunas pandillas bullangueras con anatas, cajitas y erkes.



Download 1920x1200 Pixel

La alegría febril culminaba el domingo de tentación con un día de campo en los prados de Yurcuma, Chajrahuasi y Palala, donde los participantes derrochaban alegría y buen humor.

Mientras los unos bailaban sobre el verdor, los otros coqueteaban arrojándose con makuncos de papa, en algunos momentos les sorprendían a sus parejas llenándoles romaza a su boca o espolvoreándoles en el cuello con pica pica de los rosales, quizás tratando de tentarse juga jugando.



Download 1920x1200 Pixel

Al declinar el sol en lontananza, las parejas cómodamente sentadas en los pedrones a orillas del río, bajo el frondoso follaje de los sauzales, se servían glotonamente picante de gallina con choclos y queso mochareño, apiñándose cerveza, chicha y otras bebidas que les ponía a tono para cantar y bailar a competencia en el encontrón de comparsas y pandillas en la Plaza Independencia a las ocho de la noche.



Download 1920x1200 Pixel

Así largaban la voz sin recelo:

Canten señores cantores
me prometiste tu corazón
vamos cantando y bailando
hasta el domingo de tentación.

Esquinita de mi barrio,
me prometiste tu corazón
vamos alegrándonos,
hasta el domingo de tentación.

Palmaditas con las manos,
me prometiste tu corazón
zapateando con los pies,
hasta el domingo de tentación






→ Vuelva arriba

 

última actualización 2013-09-29